Tipos de leishmaniosis canina y tratamientos

Hemos hablado varias veces sobre la leishmaniosis canina pero siempre hay información que dar sobre ella.

La leishmaniosis canina es una enfermedad común en los perros que no tiene cura y según que síntomas que desarrolle puede ser leishmaniosis cutánea o leishmaniosis visceral canina.

tipos de leishmaniosis canina

Leishmaniosis cutánea

Este tipo de leishmaniosis presenta síntomas en la piel del perro (engrosamiento de la piel, caída de pelo, heridas que no cicatrizan etc).

Este tipo de leishmaniosis suele ser la más común.

Síntomas de la leishmaniosis cutánea

Los síntomas más frecuentes son:

  • Alopecia, pelo débil o seco.
  • Uñas quebradizas y débiles
  • Crecimiento excesivo de las uñas
  • Hiperqueratosis en el hocico
  • Descamación y engrosamiento de la piel
  • Sequedad en las almohadillas
  • Despigmentación (la piel se vuelve de un color grisáceo) 
  • Nódulos en la piel e intradérmicos
  • Úlceras

leishmaniosis cutánea canina

Diagnostico de la leishmaniosis cutánea

Como suele ser en una zona concreta donde se presenta los síntomas, se toma una muestra de la piel para realizar la biopsia.

Normalmente se busca el material genético del parásito o ADN.

Existen varios métodos para identificar qué tipo de parásito es.

Tratamiento de la leishmaniosis cutánea

Esta enfermedad siempre será tratada según los resultados de las pruebas que realice el veterinario.

Normalmente las úlceras que ocasiona esta enfermedad no requieren de tratamiento.

Leishmaniosis visceral canina o LVC

Este tipo de leishmaniosis es conocida como leishmaniosis sistémica. Su proceso de incubación puede estar entre los 2 y 8 meses después de la picadura del mosquito flebótomo.

Los principales síntomas aparecen en los órganos internos.

La leishmaniosis visceral canina puede dañar gravemente el sistema inmunológico de tu perro y en algunos casos hasta la médula espinal.

Síntomas de la leishmaniosis visceral canina

  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso progresiva
  • Heces alquitranadas
  • Trastornos digestivos, diarreas…
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor articular
  • Sangrado por la nariz

leishmaniosis visceral canina

Diagnostico de la leishmaniosis visceral canina

Nunca se sabe en que momento el perro ha sido infestado por el mosquito flebótomo por lo que su diagnosticar la enfermedad tempranamente es difícil.

En estos casos el veterinario suele preguntar cuando ha podido estar expuesto el animal a zonas donde puede ser fácil la presencia de este mosquito.

Cuando el veterinario cree que hay una indicio de presencia de leishmaniosis visceral examina todos los órganos internos en busca de inflamación o lesiones.

Los órganos afectados suelen ser los riñones, el bazo y el hígado.

Tratamiento de la leishmaniosis visceral

Todos los casos de leishmaniosis visceral va a requerir de tratamiento.

La LVC no es más que leishmania en general pero se hace foco en el seguimiento de los órganos vitales mediante pruebas especificas.

Si esta enfermedad no se trata apropiadamente y se coge con tiempo, el pronóstico será negativo, cosa que se puede evitar.

Conclusión

La leishmaniosis puede llegar a ser una zoonosis, en muchos casos no hay presencia de que el animal esta infestado y las personas pueden llegar a contraer la enfermedad.

Es importante hacer hacer revisiones periódicas a tu perro incluyendo en ellas el test de leishmania y la vacuna. Esto ayudara a diagnosticarlo si lo tuviera y a prevenirla si no. 

En el mercado hoy en día existen diferentes tratamientos para la enfermedad por lo que el veterinario pautara el más acorde a tu perro y le hará revisiones para ver su evolución. 

Tanto el veterinario como el propietario del animal tienen un papel muy importante frente a esta enfermedad ya que tienen que ir los dos a la par con el tratamiento que se le ponga al perro.

Es muy importante intentar controlar la enfermedad y hacer su seguimiento para preservar la salud del perro.

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