Displasia de cadera en perros

La displasia de cadera es una enfermedad degenerativa que limita la funcionalidad y merma la calidad de vida de los pacientes hasta un punto inaceptable para los propietarios.

La displasia de cadera suele afectar a perros de razas grandes y medianas aunque los gatos también la sufren. Se trata de una enfermedad que se debe tanto a factores genéticos como ambientales.

Los perros no nacen con displasia sino que a consecuencia de factores sumados a un componente genético se desarrolla.

razas con displasia de cadera

Características de la articulación coxofemoral

A diferencia del codo, carece de ligamentos colaterales, se trata de una articulación esferoidea diartrodial que une el fémur al hueso coxal permitiendo movimientos de flexión, extensión, abducción, aducción y rotación.

Sus superficies articulares comprenden el acetábulo y la cabeza femoral tapizadas de cartílago articular.

¿Cómo se une el fémur con el acetábulo?

Los medios de unión son la cápsula articular, que rodea toda la articulación y carga con la mayoría del peso, el ligamento de la cabeza femoral y los músculos que lo rodean. Siempre veremos grado mayor de cojera en un paciente que no ha musculado ya que toda la carga recae sobre la cápsula.

Cuanto mayor sea el índice de fricción mayor será el desgaste e irá desapareciendo el cartílago apareciendo así la enfermedad articular degenerativa.

displasia cadera perros

Signos clínicos de la displasia de cadera

Los signos clínicos más relevantes son: cojera, debilidad del tercio posterior e imposibilidad de saltar.

1️⃣ Animales jóvenes: Intolerancia al ejercicio, paso anormal, cojera y dolor articular, especialmente en extensión y abducción. Puede haber tensión anormal en el musculo pectíneo.

2️⃣ Perros adultos: Muestran signos de enfermedad debido a la aparición de cambios secundarios articulares. Presentan cojera, dolor y rigidez articular.

3️⃣ Perros geriátricos: Incapacidad para saltar, atrofia músculos posteriores, corvejones unidos y abierto de pies, grupa muy caída.

pastor alemán con displasia de cadera

Diagnóstico de la displasia de caderas

El diagnóstico se establece mediante un examen ortopédico y radiográfico. Ambos deberá realizarlo un veterinario especialista en traumatología.

  • Examen ortopédico

Test de bardens

Test de Ortolani

  • Examen radiográfico

Para un buen examen radiográfico es muy importante el posicionamiento. En este caso, la posición estándar para el diagnóstico de la enfermedad es la ventrodorsal con las extremidades en extensión y una ligera rotación interna de las tibias. Suelen mostrarse signos radiográficos entre los 5 y 12 meses de edad.

radiografia displasia de cadera perro

Una vez realizadas todas las pruebas radiológicas tenemos un grado de displasia.

A. Ningún signo de displasia B. Art. De cadera casi normales C. Displasia leve D. displasia moderada. Media E. displasia severa. Grave.
La cabeza femoral y el acetábulo son congruentes. El ángulo de Norberg está alrededor de 105º La cabeza femoral y el acetábulo son ligeramente incongruentes. El ángulo de Norberg está alrededor de 105º La cabeza femoral y el acetábulo son sus incongruentes. El ángulo de Norberg es aprox. 100º Incongruencia de la cabeza femoral con el acetábulo, ligera subluxación. Angulo de Norberg algo mayor de 90º Marcados signos displásicos, ángulo de Norberg es menor de 90º

Tratamiento de la displasia de cadera

Tenemos dos tipos de tratamiento:

1️⃣ Tratamiento médico conservador

  • Pérdida de peso
  • Ejercicio moderado, paseos por la playa, andar con el agua por encima de la rodilla para que no carguen peso y ejerciten músculo
  • Vitaminas antioxidantes
  • Condroprotectores
  • Ácidos grasos omega 3
  • AINES (antiinflamatorios no esteroideos) en momentos puntuales de crisis y asociados a opiáceos. La terapia multimodal es la mejor elección en estos casos.
  • Relajantes musculares. Debido al dolor, el animal suele ir encogido por lo que si relajamos la musculatura disminuimos el índice de fricción.

Si el tratamiento médico conservador funciona, el objetivo será retirar en la medida de lo posible los AINES. En el caso de no haber respuesta se puede optar por procedimientos más agresivos como lavados articulares, infiltraciones de ácido hialurónico; ácido rico en plaquetas; células madre etc.

2️⃣ Tratamiento quirúrgico

Cirugía preventiva

  • En caso de cachorros de entre 12 y 20 semanas. Consiste en cerrar el el cartílago de crecimiento en la zona del pubis con un bisturí eléctrico.

Cirugía correctiva

  • Triple osteotomía pélvica. El ángulo de rotación viene dado por el ángulo de reducción del test de Ortolani que debe desaparecer tras la intervención. En caso de ser bilateral se deben esperar 6 semanas entre una intervención y otra.
  • Únicamente en animales adultos.
  • Excéresis de la cabeza del fémur. Mejor opción en animales pequeños. En el post operatorio se requiere mucha analgesia y fisioterapia para aumentar masa muscular.
  • Acetabulectomía dorsal total. En esta técnica se deja la cabeza del fémur plana (retirando todo el borde acetabular) con lo que disminuye el índice de fricción, dolor y al dejar el hueso subcondral al aire favorece el tejido de cicatrización al aumentar la vascularización.
  • Consiste en perforar hasta llegar a la articulación entrando por el trocánter y atravesando hasta el acetábulo favoreciendo la neovascularización.

Prevención y diagnóstico de la enfermedad

Debemos tener claro que la displasia es una enfermedad degenerativa articular y no hay un tratamiento definitivo que cure la enfermedad. El pronóstico dependerá mucho de la edad del animal, su estilo de vida y el grado de displasia. Los perros que reciben un tratamiento en las fases iniciales de la enfermedad tienen un pronóstico muy bueno. Es por eso que destacamos la importancia de detectar los síntomas a tiempo y tomar medidas al respecto.

¿Te ha parecido útil este contenido?

Deja un comentario