Diabetes en perros

La diabetes es una enfermedad bastante frecuente en perros de mediana y avanzada edad. Casi la totalidad de los perros diabéticos son dependientes de la administración de insulina y la enfermedad no suele remitir sola.

La mayoría de perros sufren la diabetes tipo 1 y su origen es genético. Este tipo de diabetes surge debido a una destrucción progresiva de las células beta del páncreas lo cual implica que el organismo es incapaz de producir insulina. Sin la insulina suficiente la glucosa se va acumulando en la sangre ocasionando multitud de problemas clínicos.

Hay algunos factores que también predisponen a padecer diabetes a parte de la genética como la obesidad, un estilo de vida sedentario, el sexo del animal y la edad.

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Signos clínicos de la diabetes en perros

Los principales signos clínicos que aparecen en los perros diabéticos son:

  • Poliuria polidipsia: Aumento en la ingesta de agua y producción de orina
  • Polifagia: Aumento del apetito
  • Pérdida de peso
  •  Cataratas
  • Deshidratación
  • Debilidad

Diagnóstico de la diabetes en perros

Para poder diagnosticar la diabetes es necesario hacer como mínimo una analítica sanguínea completa, medición de los niveles de fructosamina en sangre y un urianálisis.

El hemograma puede revelar un leucograma de estrés y en la bioquímica se observa hiperglucemia en ayuno (glucosa > 180 mg/dl), aumento de las transaminasas hepáticas (FAL, ALT), hipertrigliceridemia e hipercolesterolemia. La fructosamina es una proteína que refleja el valora de la glucosa en sangre de las últimas 3 semanas por lo que en casos de diabetes se verá aumentada. 

En el urianálisis se puede observar glucosuria, proteinuria y cetonuria dependiendo de la gravedad. Debido a la presencia de glucosa en la orina suelen ser frecuentes las infecciones del tracto urinario.

Es recomendable realizar una ecografía para descartar otras patologías como Cushing o pancreatitis que nos puedan estar produciendo la diabetes.

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Tratamiento de la diabetes

  • Esterilización: En los casos en que las hembras no estén esterilizadas debemos hacerlo para evitar la resistencia a la insulina debido a la acción de los progestágenos, de no ser así no obtendremos un buen control de la enfermedad.
  • Cambio de dieta (Prescription Diet w/d Hill’s): esta dieta controla la glucemia con un alimento bajo en azúcares y alto en fibra. En el caso de no gustarles el pienso también existe comida húmeda en formato de lata más apetitosas.
  • Frecuencia de tomas y administración de la insulina: Para un buen control de la glucosa deberemos ofrecer 2 tomas de comida al día (cada 12 horas) y evitar la comida entre horas. Tras la ingesta, deberemos pinchar la insulina, siempre asegurándonos que coma toda la ración. Si no come más de la mitad de la ración, pincharemos la mitad de la dosis.
  • Ejercicio moderado diario: El ejercicio moderado ayuda al organismo a asimilar mejor la insulina y evita picos de glucosa en sangre.
  • Insulina: El objetivo es mantener la glUcemia en valores entre 100-200.  Al inicio se empieza administrando dosis de 0,3 UI por kg. En caso de no ser suficiente dosis será necesario ir subiendo poco a poco (10-15 %). Deberán pasar 3 – 4 días antes de cada subida, siempre bajo supervisión veterinaria y ante pruebas clínicas. La insulina utilizada se llama Caninsulin®, es la más fiable y parecida a la del propio animal. Se deberá pinchar vía subcutánea cada 12 horas tras cada toma.

Control de la diabetes en casa

Debemos tener claro que con la medicación y dieta podemos controlar bien la enfermedad pero será muy importante la colaboración plena del propietario.

Empezaremos controlando los signos clínicos en casa. Anotando cada mejora, empeoramiento u observación que nos llame la atención.

Valoraremos sobretodo la ingesta de agua, cantidad de orina, apetito y estado de ánimo del animal.

En las revisiones veterinarias se tendrá en cuenta el peso y examen físico, así como su glucosa en sangre.

Cada 3-4 semanas se suele repetir la fructosamina hasta que esté normalizada.

En caso de no poder controlarla será necesaria la realización de una curva de glucosa de 12 horas que consiste en extraer sangre cada 2 horas entre inyecciones de insulina.

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